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- Disculpas aceptadas - Dijo
Rudy mientras guardaba sus bolas para hacer malavares en una pequeña
mochila de cuero negro, apoyada sobre una de las patas de la mesa,
y mientras su nuevo amigo, como el ya le consideraba, empezaba
a tomar asiento - ¿Cómo has sabido que era un mago?
- Preguntó mientras se dirijía a examinar la bolsa
de cuero que había ofrecido el grandullon hombre. Ya que
a fin de cuentas, Rudy quería saber lo que le ofrecían
por su ayuda, pues apesar de ser la típica bolsa de viaje
para monedas, joyas o ingredientes mágicos y que seguramente
habría sido curtida y elaborada en alguno de los gremios
artesanos de Rot, aun así y aun suponiendo lo que se encontraba
en su interior, a Rudy le picaba la curiosidad.
- Son diez mil monedas de oro - Dijo Ruinix anticipándose
a Rudy, antes de que le diera tiempo a abrir la bolsa - Y respecto
a lo del mago...bueno...era tan solo una suposición, he
leido sobre collares mágicos en uno de los libros de un
amigo mio, y el que tu llevas - Señaló hacia el
cuello de Rudy, hacia un colgante con un prisma cristalino y traslucido
al completo, por donde claramente podría pasar la luz del
sol sin problema alguno, como si de un limpio cristal se tratase
- Es muy parecido a uno que vi en la sección de hechicería
por lo que no tardé en suponer que tu serías un....-
- Mago - acabó Rudy la frase, mientras se daba cuenta de
que su nuevo amigo de pelos largos, tenía un gran ojo avizor
y una buena memoria fotográfica, además de que parecía
tener dinero más que suficiente como para pagar un buen
rescate -
- Aunque ya no recuerdo si el libro era de magia, o un folleto
sobre collares, yo diría que debe ser importante - continuó
diciendo Ruinix mientras se rascaba la cabeza como si así
pudiese recordar de que libro se trataba, pues no sería
lo mismo que un collar saliese reflejado en un simple folleto,
que en un extraño libro mágico, pues era ya sabido
por todos los que creían en la magia que era muy dificil
encontrar libros sobre ella. Pues no era una ciencia cierta, y
los antiguos, decanos de la mágia, no dejaban que se publicasen
libros erroneos sobre ella, así pues, la publicación
de libros mágicos se limitaba a libros de hechizos y poco
más, y solían estar en sus respectivas torres, lo
que hacía que la mágia fuera algo muy extraño
y dificil de aprender.
- Viene de familia - dijo Rudy - mi padre no me dijo nada sobre
el antes de obtener el sueño eterno por lo que siempre
lo conservo como un recuerdo - continuó diciendo mientras
se daba cuenta de que su nuevo amigo parecía haber viajado
mucho o ser alguien inteligente, pues parecía ser una de
esas personas que saben un poco de cada cosa.
- Interesante - comentó Ruinix - y bien...¿Qué
hay de mis amigos?¿me ayudarás? - preguntó
para no desviar demasiado el tema inicial de la conversación
-
- Si, pero todo a su tiempo - respondío Rudy - Me has caido
bien, y además me hace falta estirar las piernas y practicar
mi magia, pues pronto me presentaré para la prueba para
combertirme en un verdadero mago -
- Eso no es problema - dijo Ruinix que no parecía decepcionado
en absoluto apesar de que lo que buscaba era un mago - uno de
mis amigos es un iniciado en la magia, y según me ha contado
tiene menos nivel que un aprendíz, pero aun así,
fue gracias a el por lo que pudimos vencer a los dos otros demonios
menores que nos acecharon, aunque por desgracia, sus energías
se agotaron y no pudo continuar ayudandonos, y acabaron tomando
presos a mis otros amigos -
- ¿Cuántos erais? -
- Tres, pero jovenes, compartimos el mismo gusto de cazar tesoros,
y por eso nos adentramos en aquella cueva, de la cual teníamos
un mapa marcando un tesoro -
- Vaya, no esperaba que fuerais cazatesoros, aunque supongo que
eso explica tu rápido ojo para detectar cosas - dijo Rudy
algo sorprendido dejando a Ruinix un poco sonrojado por el cumplido,
pues no acostumbraba a ser alagado, todo lo contrario, solía
ser regañado por ser un poco patoso y entorpecer en el
combate, aunque eso era algo que Rudy aun no sabía, pero
que esperaba descubrir pues su nuevo amigo parecía ser
una de esas personas de las que se puede descubrir mucho cuando
se habla con ellas a solas, y en cierto modo, había algo
que lo hacía parecido a Rudy, algo que Rudy había
notado desde el primer momento en que empezaron a hablar, como
si de primos se tratase...y...¿quién sabe? quizá
habían sido primos en vidas pasadas, aunque eso es algo
que nunca descubrirían...